La única masa que he visto ligarse literalmente es la masa líquida del Mercurio. Mercurio es conocido como la versión romana de la deidad griega Hermes, mensajero y secretario de los dioses. Es por antonomasia el patrono de la comunicación, pero la devela en esencia como algo frágil, volátil, pero además potencialmente nocivo. El vapor de mercurio es monoatómico y venenoso, intoxica la sangre y enloquece, eso lo hace similiar al diálogo entre necios, donde el emisor y el receptor de mensajes son uno y el mismo.
Es decir, comunicación de masas... ¡pamplinas! Todo mensaje siempre inicia en uno y culmina en uno, por más otros que quieran ponerse en medio para estirarlo, desvirtuarlo, rasgarlo o desmenuzarlo.
¿Tú, que ahora formas parte de esta red intoxicada de comunicación, serás el alquimista que encuentre la piedra filosofal?
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